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Se muestran los artículos pertenecientes a Junio de 2012.

Romana

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Para qué darle más vueltas. No tengo mucho tiempo. Quisiera alimentar este blog continuamente como de costumbre, pero, no es necesario decirlo, las entradas se distancian.

Valga para romper este silencio el cuadrito de una mujer romana, fechado en el 93, mirando quién sabe o pensando en el vacío.

Viernes, 01 de Junio de 2012 11:19 volandovengo #. Aprendiz de pintor Hay 6 comentarios.

Una interpretación diferente

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Tuvimos que ir a una misa de difuntos. Llevé a mi hijo Juan, que ya acumula ocho años en su haber y, por devenires oportunos, asiste a clase de catequesis, pues el año que viene hará la Primera Comunión, como un buen marinero.

Era una misa cantada pero las canciones eran antiguas, por eso mi niño cantó sólo el Santo, que parece que no cambia a través de los años. Igualmente, otras partes de la ceremonia las respondía. Otras me preguntaba.

Al llegar la Comunión, se asombró que yo no me pusiera en cola puesto que, después de la Primera, podías recibir todas las que le secundaran. Directamente le comenté que yo no comulgaba.

Juan casi extrañado me preguntó si es que estaba a régimen.

Domingo, 03 de Junio de 2012 23:31 volandovengo #. Algunas cosas y demás verdades Hay 4 comentarios.


La natural grandeza

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Lo que trae el aire

El aire es caprichoso. El aire va y viene. El flamenco que presentó La Moneta en el teatro Isabel la Católica el lunes, 4 de junio, coincidiendo con  el primer día de las fiestas del Corpus de Granada, fue como el aire, como ese viento que va y viene a capricho, que lleva y que trae a voluntad.

Comienza por granaínas. Se escora a la izquierda, pues sus músicos se agrupan a la derecha. Rompe la simetría y rompe moldes con su parquedad. La luz es bondadosa y desvela todos los secretos. No hay nada que ocultar. El sonido también es impecable. Se aprecia hasta la ausencia de taconeo en esta primera pieza. Sólo el cuerpo canta. Con bata leonina y mantón, le baila al cante que, como ella, es una ceremonia. Primero Juan Ángel Tirado y su personal caja de música, después Jaime Heredia ‘El Parrón’ y el bronce en su voz. El remate antológico lo pone ’Manzanita de Santa Fe’ y su torrente.

En los abandolaos sin baile se estrenan los cantaores Miguel Lavi de Jerez y David ‘El Galli’ de Morón. Qué lujo de voces, qué lujo de timbres. Todos distintos, complementarios, admirándose mutuamente, imponiendo su paladar.

Vuelve la bailaora por soleá. Con su vestido sangre con tres vueltas mantiene sus constantes. El compás preciso, su mirada, sus silencios, su caída y sus desplantes dejan clara su apuesta: el cante es el idioma, ella la intérprete; el cante es libre, ella inventa; el cante crea, ella recrea. El remate por bulerías es una fiesta donde parece que la granadina entra en trance. Se deja llevar y no teme al vacío ni a san Vito.

La guitarra se queda sola para hacer entrega de una bella bulería. Luis Mariano es el sonido del monte. Trasmite amor y desamor, fuerza y calma. Lo acompaña especialmente fino Miguel ‘El Cheyenne’ con el cajón.

Luis queda sólo y comienza la farruca. Con un traje negro de pantalón y la espalda descubierta, Fuensanta descubre otra forma de bailar. La farruca cambia de sexo. Ahora es sinuosa y sensual. Los pies cantan la ausencia de voces. El cielo es suyo.

Una rueda de martinetes nos descubre la grandeza de los cantaores, su buena forma, su pique sano. Se miran y se gustan. Se pasan el testigo jaleando los requiebros y pellizcos del compañero. La seguiriya viene rodada. Posiblemente es el estilo que más identifica a La Moneta. El dramatismo se hace liviano y la mueca con la contemporaneidad sabia que ha impregnado todo el concierto.

El fin de fiestas, después de los saludos, viene en forma de tangos, donde los cantaores cantan a voluntad y se hacen corales cuando son del Camino. Fuensanta, con más libertad que nunca, baila a los postres.

* Foto Antonio Konde©.

Miércoles, 06 de Junio de 2012 19:19 volandovengo #. Flamenco No hay comentarios. Comentar.

Los libros son caros

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Los libros son caros. Es la frase que pronunció José Saramago al principiar su pregón en la XVI edición de la Feria del Libro de Granada (1999). Es una frase que me ronda la cabeza desde aquel entonces por su sencilla verdad, por su profundo dolor y por su cruda inmutabilidad.

El libro es caro entre otras cosas porque se grava con una gabela, como si fuera un objeto de lujo, de la que por ejemplo el material deportivo carece.

Cualquier lector que quiera estar al día, cualquier investigador, cualquier aficionado a la lectura debe hacer un desembolso importante en materia escrita. Quien tenga una biblioteca de más de cien libros o de quinientos o de mil posee un tesoro, pero más en inversión que en valor intrínseco. Digo que si se venden no recuperamos ni el veinte por ciento de su valor (y al peso, mucho menos).

Recuerdo que Saramago decía que España era uno de los países en que más se editaba y en la que menos libros se leían (no contrasté la verdad ni sé si sigue siendo cierta tal aseveración). Sea como sea, no creo que el precio de los libros determine el hábito lector de nuestras generaciones. La lectura comienza siendo quizás una obligación (o autodeterminismo) y termina siendo un placer rayano en el vicio.

(Natasha afirma que, junto al yoga y al amor, la lectura es la actividad que más le satisface.)

De todas formas, para leer no es imprescindible acumular libros (Monterroso advertía sobre los necios que basaban la sabiduría en esta posesión de libros, como si el intelecto tuviera mucho que ver con la osmosis). Basta visitar las bibliotecas y las casas de los amigos para pedir libros en préstamo o, si nos entra la fiebre materialista, siempre hay librerías de viejo que por un módico precio se pueden adquirir obras decisivas.

Hará un año que en una de estas librerías virtuales (o sea, por Internet) completé mi colección de Cunqueiro y algunos ejemplares más, posiblemente ya descatalogados.

También existe el boockcrossing que consiste en abandonar libros por las calles y quien los encuentre los lee o no y después los devuelve a ese mismo lugar o quizá en otro punto para que los encuentre otro fortuito lector. Hay ciudades, como Madrid, o localidades, como Maracena, donde han hecho la experiencia y ha funcionado.

Como aficionado no obstante tanto a la lectura como a la escritura pienso incluso que el libro no está pagado con su importe. Machado escribía que “Todo necio confunde valor y precio”. El trabajo de escribir una obra no está pagado. Entendedme. Le doy la razón al premio Nobel portugués de que los libros son caros, pero más caro es su parto.

Leo estos días la correspondencia que mantuvo Gustave Flaubert, con su amante, un amigo y su hermano durante los cuatro años largos que tardó en escribir Madame Bovary y, en esos tiempos (mitad del siglo XIX) no había más remedio que escribir y corregir a mano, con tinta y pluma y a la luz de las velas.

Concretamente, la carta enviada a Louise Colet, fechada el 25-26 de marzo de 1854, dice: Me da vueltas la cabeza y me arde la garganta de haber buscado, bregado, cavado, contorneado, tartamudeado y gritado, de cien mil maneras diferentes, una frase que por fin acaba de terminarse. Es buena, respondo de ello, ¡pero no ha salido sin esfuerzo!

Viernes, 08 de Junio de 2012 12:43 volandovengo #. Algunas cosas y demás verdades Hay 4 comentarios.

Dejar las cosas intactas

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Keeping Things Whole

In a field
I am the absence
of field.
This is
always the case.
Wherever I am
I am what is missing.

When I walk
I part the air
and always
the air moves in   
to fill the spaces
where my body’s been.

We all have reasons
for moving.
I move
to keep things whole.

Reconozco, como Monterroso, que tengo una cultura lacustre, o sea, llena de lagunas. No conocí al poeta estadounidense Mark Strand, nacido en 1934, hasta que lo leí en el autobús con motivo del FIP (Festival Internacional de Poesía de Granada).

Este Festival cuelga algunos poemas contemporáneos seleccionados en los cristales del transporte público para acercar el verso y el pensamiento del poeta en cuestión al publico.

Poco a poco, todos los textos los he ido leyendo con más o menos agrado o aplauso. Pero sobre todo éste de Strand me conmovió hasta la médula. Tanto que casi lo aprendí de memoria. Sin embargo, en su traducción algo había que no me encajaba.

A continuación copio mi propuesta que, aunque no sé idiomas ni mucho menos soy traductor, con ayuda del diccionario y otras versiones, me atrevo a plantearla así:

Dejar las cosas intactas

En un campo
yo soy la ausencia
de campo.
Esto es
siempre así.
Donde quiera que esté
yo soy lo que falta.

Cuando camino
parto el aire
y siempre
vuelve el aire
a llenar los espacios
donde mi cuerpo estuvo.

Todos tenemos razones
para movernos.
Yo me muevo
para dejar las cosas intactas.
Lunes, 11 de Junio de 2012 16:35 volandovengo #. Algunas cosas y demás verdades Hay 6 comentarios.

Las manos de Toñi Fernández

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Dame la mano (2012)

Hace días, tal vez muchos días, que tengo en mi poder el primer trabajo discográfico de Toñi Fernández, una joven cantaora (1986) de Huércal de Almería afincada en Sevilla. Un trabajo de estudio que esperaba como agua de mayo.

Hace días, tal vez muchos días, que no me resisto a escuchar alguno de sus cortes, si no todo el cedé que me seduce de principio a fin.

Desde que conocí a esta dulce gitana, aposté por ella, por su voz y por su empeño. En la medida de lo posible le he ido haciendo un seguimiento para advertir una evolución que, en ningún caso, se ha malogrado. Muy al contrario, se ha ido refinando a la vez que su voz ha madurado. El aguardiente preciso, el rajo de antaño y esa búsqueda interior que hace que parezca que duele el cante caracterizan a una cantaora que a veces nos puede recordar a Aurora Vargas o a la ‘La Macanita’ e incluso en los tangos rememora a Remedios Amaya.

Un gran surtido de cantes demuestra su largura. El genérico corte clásico de todo el trabajo alude al respeto. La variedad de guitarras dicen tanto de su versatilidad como de su carácter sensible. El apoyo de grandes músicos (Pedro Sierra en la producción, Ricardo Rivera en la composición, Diego del Morao, Jorge Pardo, Rosario Guerrero ‘La Tremendita’, David Palomar, Manuel Moreno ‘El Pele’…) habla de su grandeza y de su gratitud…

Los temas ‘festeros’: la primera soleá (Verdolaga), las alegrías (El mapa de mi vida), los tangos (Dame la mano y Si te separas de mí) y las bulerías (Los rosales de TrianaEres el verso), sobre todo, son cantes más diáfanos, con variedad instrumental, arreglos modernos y letras del momento. Pero en el resto, con más jondura, se hace acompañar tan sólo con una guitarra y un poquito de compás.

El martinete (Llaman a la puerta), la malagueña (Si a mí me dieran) y las seguiriyas (A mi hermano Manuel) son un ejemplo de veracidad y buen gusto en su raíz. Pero yo me quedo con las tarantas (Peleando), donde reivindica su tierra y desborda sentimiento.

Hay cantes que valorizan a determinados cantaores, pero permitidme que os diga que hay cantaores que prestigian determinados cantes.

Martes, 12 de Junio de 2012 13:05 volandovengo #. Flamenco No hay comentarios. Comentar.

Curro Lucena

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Recientemente, 19 de mayo, el cantaor Curro Lucena fue nombrado Hijo Adoptivo de Ronda 2012, que, aunque su nombre vindique un origen lucentino, su vida desde hace mucho se desarrolla en esta serrana ciudad de la provincia de Málaga.

Hace años, cuando escribía para la revista Acordes de Flamenco, tuve el gusto de tratar con él para introducir su perfil en un apartado que di en llamar "Los Olvidados del Flamenco", que, en monólogo continuo en primera persona, llegó a incluir a José Balao o a Jaime Heredia, con una acuarela exclusiva de mi compañero Nono Guirado. Corría el año 2007.

Reproduzco a continuación dicho artículo, que principia con unas palabras de su mujer:


"Soy un buen aficionado, me gusta aprenderlo todo"

Olvidado no creo que sea Curro, sino poco reconocido. Yo creo que está todo al revés. Curro está reconocido por los que saben de flamenco, por los flamencólogos. Lo aprecian mucho en Madrid. Pero para el gran público es un desconocido. Está todo al revés.

Yo llevo treinta y cinco años con él y vive en cuerpo y alma para el flamenco. Es muy estudioso. Se pasa el día con los pinganillos puestos escuchando flamenco.

Lo que interesa ahora es el flamenquito. La culpa lo tienen los medios. No está reconocido como se merece.

Ángeles García Domínguez

Mi nombre es Francisco de Paula Luna Navarro, nací en Lucena, provincia de Córdoba, el uno de septiembre, aunque el documento nacional pone que nací el catorce. Mi madre, que es la que mejor sabe cuando nací, dice que fue el uno de septiembre de 1950. En la actualidad, desde el año 74, que regresé de Japón, resido en la bonita ciudad de Ronda. Mi afición al flamenco viene desde muy pequeño, yo con siete u ocho añitos ya cantaba. En un concurso de aficionados en Lucena, con doce años me dieron un tercer premio que consistió en veinte duros de aquel tiempo. Luego me apuntaba a los concursos de saetas de Lucena, de Cabra, de toda aquella zona. Y de la saeta pasé a los demás cantes. Yo, para aprender, me fijaba en las cercanías de Lucena, en Cayetano Muriel, el Niño de Cabra, escuchaba también a los arrieros y a los aficionados en los bares. Me juntaba con la gente mayor allí en Lucena. Me juntaba con los niños para jugar, pero como lo que a mí me tiraba era el cante, siempre estaba rodeado de viejos, de gente mayor. Yo tuve una fatalidad, o sea, yo no lo veo como fatalidad, y es que nací con un defecto en la pierna. Mi madre quería que yo estudiara, porque claro, en aquella época la gente trabajaba en el campo, mis padres trabajaban en el campo, y yo no estaba capacitado para trabajar en el campo. Por eso mi madre desde muy pequeño me puso en los colegios. Pero lo mío no era el colegio. Yo no era buen estudiante. Lo único que estudié fue hasta primero de bachiller. Viendo ella que yo no estudiaba, el único recurso para lo de la pierna era ponerme de zapatero, para aprender el oficio. Estuve de zapatero aprendiendo, luego puse un portal en Lucena por mi cuenta hasta los dieciocho años, que fue cuando me fui para Madrid. Y todo ese tiempo, el cante. Yo no he querido lo de los zapatos, yo lo que he querido toda mi vida ha sido el cante. Ya había ganado yo algunos concursos, como el de Mairena del Alcor, el de Osuna, el de Ronda… Me fui a Madrid y tuve la suerte de encajar en un gran tablao, como era La Zambra. Anteriormente estuve en otro tablao que se llamaba Las Cuevas de Nemesio. Allí estuve con Paco Toronjo, Gordito de Triana, La Marelu, La Susi, que eran niñas en aquel tiempo. Bueno, yo también era un niño. Tenía veintiún años. Luego la suerte de encajar en Zambra, que acababa casi de irse Enrique Morente, y allí tuve la suerte de estar con Pericón, Rafael Romero, Juan Varea, Miguel Vargas… Aquello fue para mí grandioso, sobre todo porque se aprendía mucho de toda esa gente.

Una de mis obsesiones ha sido que me tocaran buenos guitarristas. Cuando estuve en Madrid me tocaba Perico el del Lunar hijo, también me tocaba Andrés Heredia, que también trabajaba en Zambra. Por mi forma y tesitura de voz según dicen, y yo también creo, en mi juventud destaqué por los cantes de Málaga, en los cantes de levante, fui premio Lámpara Minera en el 85, y también como me siento muy a gusto es cantando por soleá, la caña me encanta, el polo… En realidad, soy un buen aficionado y me gusta aprenderlo todo.

A Japón me fui en octubre de 1973 y en abril del 74. La afición que hay allí sobre todo es al baile, después a la guitarra y en tercer lugar al cante. En Japón cantaba adelante y también cantaba atrás. Antes de irme a Japón, de Ronda me llamaban mucho para cantar y aquí conocí a mi mujer, Angelita. Entonces cuando regresé de Japón, en lugar de irme a Lucena, me fui a Ronda con ella. Tenemos tres niños, tres varones, uno está cantando por ahí, Curro Luna que vive en Madrid, otro es policía y otro cocinero.

De los jóvenes tengo en mente a Poveda, Arcángel, la niña de Enrique, Estrella, y muchos otros que no los conoce nadie y son grandes aficionados. En el baile y la guitarra hay una serie de gente, verdaderos monstruos, desde Paco de Lucía…

Mi último disco (“Moriré Flamenco”) salió a la venta en mayo de 2006. Lo he grabado con un chiquillo de 25 años, que es de Monte Mayor. Se llama Ángel Matas y ésta es una prueba de como va evolucionando la guitarra. En el 72 grabé mi primer disco, hace 35 años, con Perico  el del Lunar.

Para este año tengo la Bienal de Málaga y luego también voy a Almería. Y sobre todo que ya estoy pendiente de hacer otro disco nuevo que va a ser todo lo contrario que este último, es decir, que no va a llevar los arreglos musicales que lleva éste, va a ser puramente voz y guitarra. Creo que no le voy a meter ni palmas, aunque haya cantes de palmas, como pueden ser las alegrías de Cádiz. Entonces el disco, una idea que me ha surgido, va a ser un cante de cada provincia. Tenemos ocho provincias. El disco va ha ser ocho más dos. ¿Y estás dos qué serían? Lucena y Ronda.

Más que olvidado, me considero, en cierto modo marginado, porque si no te llaman a sitios que yo considero que debo de estar, pues, en fin, un poco olvidado. 

* Curro Lucena (Nono Guirado©).

Jueves, 14 de Junio de 2012 12:24 volandovengo #. Flamenco Hay 2 comentarios.

Lenguaje, pero no palabras

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Cansado de todos los que llegan con palabras, palabras, pero no                                             [lenguaje,
parto hacia la isla cubierta de nieve.
Lo salvaje no tiene palabras.
¡Las páginas no escritas se ensanchan en todas direcciones!
Me encuentro con huellas de pezuñas de corzo en la nieve.
Lenguaje, pero no palabras.

Juan Carlos Friebe me propone este texto de Tranströmer (Estocolmo, 1931, Nobel de Literatura 2011) según la traducción de Roberto Mascaró, haciéndome entender que la verdadera poesía es lo cotidiano, el eslabonamiento de situaciones, lo natural, y no lo premeditado que a veces carece de espíritu y desborda técnica e intención.

Sábado, 16 de Junio de 2012 00:36 volandovengo #. Algunas cosas y demás verdades Hay 2 comentarios.

50 años

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Fernando Savater, en Tirar de la cuerda, un libro de ‘aforismos’ que Andrés Neuman se dedicó a compilar entresacando los subrayados, según cuenta, de una decena de libros del filósofo, que hace poco publicó la editorial Cuadernos del Vigía, nos dice que La estricta cronología no es menos arbitraria que el orden alfabético.

Hoy cumplo 50 años (me he resistido a ponerlo en letra, pero creo que una cifra tan redonda es más evidente poniéndola en número). Es decir, nací tal día como hoy de 1962. La hora no la sé, aunque quise averiguarlo en más de una ocasión. Mi madre dice que nací de noche. Todos mis hermanos nacieron de noche. Pero la noche en mi madre era bien relativa; se asociaba con la oscuridad, con la cama o con el sueño.

Medio siglo, que se dice pronto. Medio siglo sobreviviendo entre amores, desamores, amigos y detractores. Aunque, como dice Savater, la edad es un convencionalismo, es una forma (otra más) de estructurar las cosas. Los animales no saben la edad que tienen (no le temen a la muerte, según el filósofo vasco, porque no son conscientes de ella).

Después existen otros tópicos, que suelen rayar en bobería, como decir que la edad se lleva por dentro o que tienes la edad que sientes. Tenemos la edad que tenemos, mejor llevada o peor llevada, que traducido quiere decir, habiendo tenido mejor o peor suerte. Porque el albur, según los neodarwinistas, es un elemento imprescindible en la sobrevivencia de las especies, o sea, en la consecución de la vida.

Como tal convencionalismo, no tiene importancia (aunque menos la tiene el día de nuestro santo: casualmente nos llamamos de una forma que casualmente coincide con un señor que nació o murió ese día que casualmente la ‘Iglesia’ ha dado por subirlo al calendario…). Aunque la verdad llevo un año cumpliendo cincuenta. Los que no tuve, nunca los he tenido, los cuarenta y nueve (posiblemente ni los treinta y nueve, ni los veintinueve). Llevo un año diciendo que cumplo cincuenta y que no me lo creo. Entendedme, me lo creo porque los tengo, pero no soy consciente de mi edad, nunca lo he sido.

Quizá mi año natural ocupe unos meses de añadidura. Me debe costar más ir creciendo. Cada cual debería llevar su ritmo (recuerdo ahora que Silvia nació un veintinueve de febrero que, si se atañe a la letra, es decir, al número, cumpliría cada cuatro años).

Le pregunté a mi niño qué me iba a regalar. Me dijo que me compraría un libro. Pero sus ocho años (le llevo 41) no le permiten esa voluntad. Así que le dije que fuera a la biblioteca y eligiera uno de mis libros para regalarme (debo tener unos dos mil libros), a ver si acertaba. Decía que era muy difícil, que no sabía mis gustos. Sin embargo, si tengo unas obras determinadas fue porque me interesaron, que revolviera los anaqueles, etcétera.

Estoy deseando que salga del colegio para ver lo que me tiene preparado.

Lunes, 18 de Junio de 2012 11:41 volandovengo #. Algunas cosas y demás verdades Hay 16 comentarios.

Verde

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A pesar del calor que ya hace, ayer cogí el autobús para ir al centro y, aparte de una mariposa amarilla que se había colado imprimiendo vida a tantos rostros ajenos, pude comprobar a través de los cristales lo verde que está lo verde.

Puede que no duré mucho, pues estas temperaturas, como digo, lo secaran, lo pardearán y lo amarillearán todo más pronto que tarde.

Pero ahora, ayer, estos días, después de la generosa primavera, los árboles ya crecidos de la avenida están frondosos y verdosos y alegres por las mañanas.

Pues el verde es el color de las plantas y de la vida (de la ecología); de la juventud en su fuerza y su vigor. El verde representa la esperanza y la alegría, pero también la decadencia, suele simbolizar los celos, la ingenuidad e indiferencia (“estar verde”).

Es el color sagrado del Islam, posiblemente porque la túnica de Mahoma era verde o porque el verde es el color de la vida nueva. En el cristianismo simboliza la Trinidad. En el pasado, la Iglesia lo adoptó como símbolo pascual y la resurrección de Cristo. Osiris, dios egipcio de la vegetación (y de los difuntos), solía pintarse de verde.

El “hombre o duendecillo verde” aparece en muchas culturas simbolizando un dios de la Naturaleza o de la fertilidad en general.

La luz verde es un signo de paso libre. Originalmente, y en combinación con el rojo y el ámbar, se utilizaba para la señalización de las vías del ferrocarril; después se adoptó para los semáforos.

Cuando el verano disuelva este verde, creo que hablaré de otros colores.

Martes, 19 de Junio de 2012 11:09 volandovengo #. Algunas cosas y demás verdades No hay comentarios. Comentar.

Ceres

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Compañera de la ’romana’ que publiqué hace unos días (1 de junio), entrego ahora esta Ceres o Artemisa, diosa de la agricultura, que, aunque sin fechar, debí pintarla también por el 93.

Miércoles, 20 de Junio de 2012 12:51 volandovengo #. Aprendiz de pintor Hay 2 comentarios.

Flamenco itinerante

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La Diputación, dentro del ciclo Hablamos de…, presentó el pasado día 15 en el Palacio Condes de Gabia el Circuito de programación provincial Diputación de Granada 2012, en el que algunos jóvenes de nuestros flamencos, a los que se pretende promocionar, recorren la provincia ofreciendo su buen hacer.

El proyecto corresponde al marco Es.flamenco que la Delegación de Cultura lleva con tanto acierto desde primeros de año, y que incluye tres espectáculos flamencos que giran alrededor de la guitarra, el baile y el cante, bajo los títulos de: aGuitarra2,  Flamenco+flamenco y Primera parada respectivamente.

Los protagonistas de esta historia son Alicia Morales, Iván Centenillo y Cristian Delgado al cante; Jorge Espejo y José Fernández a la guitarra; Agustín Barajas y María Sánchez al baile; y Manuel Vílchez y Cheíto a la percusión.

El circuito empezó, como digo, ese día con una muestra descafeinada de dichos espectáculos, a excepción del baile, pues las limitaciones de espacio lo impidieron.

Espero que en los oficiales encuentros en las distintas poblaciones suenen con más profesión. Una de las guitarras andaba desafinada; uno de los cantaores tenía la voz afectada; y los percusionistas, si no estaban dormidos, simplemente estaban de sobra. En el conjunto destaco algún comienzo de guitarra y la granaína, levantica y abandolao de Alicia Morales.

Todas las actuaciones serán gratuitas hasta completar aforo y comienzan a las 22 horas. A continuación relaciono las fechas y los municipios de las actuaciones, que también se pueden seguir en el calendario que aparece a la derecha de este blog:

22 de junio (guitarra): CADIAR Salón Mancomunidad de municipios Alpujarra de la Sierra; 23 de junio: PINOS PUENTE (baile) Teatro Municipal; 29 de junio: ARMILLA  (Baile) Teatro Municipal; 30 junio: COGOLLOS DE GUADIX (guitarra) Salón de Audiovisuales; 6 julio: HUESCAR (cante) Teatro,  salón de actos sala juventud; 7 julio: DURCAL (cante) Centro de Día; y 8 julio: CASTILLEJAR (Cante) Teatro Municipal.

Viernes, 22 de Junio de 2012 11:49 volandovengo #. Flamenco Hay 3 comentarios.

Pequeña historia de una decepción

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No entré en la primera parte, pero me dijeron que no me perdí nada, que vino a cumplir, que hizo tan sólo tres cantes, soleá, fandangos y bulerías, que Juanito Villar ya no era el que era…

Entre las fechas que tenía apuntadas como inexcusables para subir a la peña de La Platería estaba la del 23 de junio, cuando iba a ver por primera vez en directo a un cantaor mítico y a su carismático guitarrista. Sus años pasados en el cuadro de Manuela Carrasco y su paso alante lleno de fuerza y compás lo elevaban al olimpo de los grandes. Pero –no es la primera vez que pasa, también ocurrió con la Macanita- cuando un cantaor del supuesto triángulo del cante acude a ‘provincias’, se relaja como diciendo que en oriente no entendemos, que con un mínimo esfuerzo triunfan, que con su sólo nombre ya es bastante…

Y el resultado: un concierto cogido por los pelos, dando menos de lo justo, sin generosidad y con prisas.

La segunda parte –ya con un toque de atención- comenzó por seguiriyas, después alegrías, tangos y bulerías, antes de pasarle el testigo a su hijo, que también se fue por bulerías y que con su grito de cante cortado hizo que su padre brillara un poco más.

Una noche que decepcionó a excepción de la guitarra del Niño Jero que cumplió con su toque jerezano y el compás sin igual de un cantaor formado para el baile.

Va a tener razón Gamboa cuando afirmaba que hay cantaores que saben lo que cantan y cantaores que cantan lo que saben.

* Foto de Paco Sánchez©.

Lunes, 25 de Junio de 2012 17:15 volandovengo #. Flamenco No hay comentarios. Comentar.

Un buen potaje

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FEX

El FEX es la extensión popular del Festival Internacional de Música y Danza de Granada que tiene a bien, desde un comienzo, ofertar espectáculos flamencos en su programa. Es completamente gratuito hasta completar aforo, aunque, para espectáculos de gran demanda, se procura elegir un escenario sin limitación de plazas, como en este caso la Huerta de San Vicente donde pudimos contemplar el regreso a su patria chica de Juan Habichuela Nieto, afincado en Madrid desde primeros de año.

Con nuevo look e igual entrega, bajo el título común de A mi Sacromonte, el guitarrista más joven de la saga Habichuela anticipó, sin querer decirlo claramente, algunas de las piezas que compondrán su primer disco, Algo distinto, en el cual trabaja actualmente.

Con bastante expectación (en primera fila su familia), entendidos y aficionados granadinos y visitantes acudimos a presenciar el buen hacer de este chico que es como algo nuestro, al que vimos crecer, evolucionar y revolucionar la guitarra en sus manos.

Su afición, su ensayo continuo, su sentido musical y su cabeza despejada han ido forjando a un intérprete sin fisuras. El rasgueo, propio de su familia, es envidiable; su técnica y velocidad, increíbles; sus silencios, un tesoro. Quizá, sin embargo, le falte variedad en la armonización de sus creaciones.

Tenemos así un artista vertiginoso y limpio. Quizá –el tiempo lo dirá- el mejor Habichuela de concierto de la historia.

El sábado 24, como digo, lo pudimos ver en escena acompañado por la percusión precisa de ‘El Luky’, el piano de Alberto Raya y las palmas de su hermana y su cuñado, Eloy y Macarena Habichuela.

En solitario, lo que fue de agradecer, comenzó por rondeñas (Mis adentros) y por tarantas (Bordón minero), donde las escalas y el aprovechamiento del mástil hasta el hueco de la caja lo distingue. El resto del grupo se le incorpora desde la soleá (Patu Cascarillas). Los impagables tangos (Algo distinto) que le dan nombre al futuro disco, tienen todo el sabor sacromontano y el exclusivo soniquete Habichuela

Las aceleradas bulerías (Barquerela) dan paso a una bella balada (Matu ostalinda), que justifican por fin la presencia del teclado, fuera de lugar en el resto del espectáculo. Termina el concierto con el Anda jaleo, homenajeando a Lorca en lo que fue su casa.

* Foto de Antonia Ortega Urbano©.

Martes, 26 de Junio de 2012 09:52 volandovengo #. Flamenco Hay 1 comentario.

La señora de Ibáñez

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La señora de Ibáñez esperaba a que su marido, el señor Ibáñez, se fuera a trabajar para, ella, sacarse un sobresueldo ejerciendo de cantonera en una calle próxima a su casa, pues el señor Ibáñez tenía un empleo fijo en el que echaba las horas que echaba, o sea, el señor Ibáñez era conductor en las líneas de autobuses urbanos que, a pesar de no tener un recorrido muy tedioso, que se limitaba a transitar por las calles céntricas de la ciudad y no por los barrios conflictivos, como alguno de sus compañeros, estaba asaz fatigado de coche, de ciudad y de gente, pues bien mirado ser conductor de autobús urbano es un trabajo cansino y, aunque le gustara el volante, eso en realidad no era conducir, cada quinientos metros o así había una parada, gente arriba, gente abajo, preguntas, protestas, incomprensiones… un martirio, por eso, antes de incorporarse al trabajo, visitaba alguna de las pajilleras que se apostaban al otro lado de la ciudad, donde la empresa tenía los hangares que resguardaban la flota de autobuses y religiosamente todas las mañanas aliviaba su libido acumulada en la entrepierna durante una noche abnegada, a resultas que con su mujer, la señora de Ibáñez, hacía tiempo que no practicaba el amor como al principio, porque al principio sí, varias veces al día incluso, cuando el tiempo lo permitía, se entiende, pero al cabo de unos años, que el señor Ibáñez no sabría precisar, se acabaron las relaciones maritales y aún todo contacto físico, pues por más de tres años estuvieron intentando los señores de Ibáñez tener descendencia, pero nunca les favoreció la fortuna, pues a la mala suerte y no a otras causas achacaban su esterilidad compartida, hasta que un buen día se dieron por vencidos, tiraron la toalla como quien dice, y no sólo no yacían para procrear sino que no entremezclaban sus cuerpos ni para aliviarse un poquito, como si se tuvieran un ancestral rencor solapado, que suponía la única tirantez, porque por lo demás se llevaban bien, era, lo que se puede decir, un matrimonio bien avenido, menos en el sexo, como estamos comentando, lo que erosionaba el comportamiento de ambos conyugues, ella, como ya se ha dicho, hacía la calle cerca de su casa, para incluso atraer a los clientes a su mismo tálamo, él, como también sabemos, buscaba la compañía y el calor puntual de las putas urbanas, pero ninguno de los dos conocía esta secreta actividad del compañero, puesto que la señora de Ibáñez lo creía subido al autobús en una jornada aburrida e interminable, dando vueltas y más vueltas por la ciudad, recogiendo y entregando a gente anónima en sus respectivas paradas y aguantando, según él le dijo, a usuarios caprichosos o amargados, con ganas de complicarle la vida a los demás, mientras él la pensaba en su hogar, como buen ama de casa, realizando sus labores propias o viendo algún serial televisivo o saliendo a desayunar con sus amigas, y las compras que hacía y los caprichos que se daba los achacaba a lo buena administradora que era, a su ahorro de hormiguita y a su manera de estirar el dinero viendo la oferta allá donde saltara y aprovechando la ganga como si la hubieran propuesto para ella, creando así entre los dos de la ignorancia un grado extremo de la felicidad, hasta que un día que se hizo tarde por trasnochar la noche anterior, por ejemplo, o porque el despertador no sonó a su hora, vete tú a saber, aunque no tiene importancia ninguna en esta historia, el señor Ibáñez decidió visitar a las rameras próximas a su casa para llegar al trabajo con la tarea hecha, de modo que se despidió de su mujer y despacio fue recorriendo la avenida como un sabueso, mientras la señora de Ibáñez, a la que también se le hizo tarde para ocupar su puesto, se vistió rápidamente como solía, o se desvistió lo habitual, para correr por un atajo en busca del primer cliente que cubriera un supuesto cupo diario que se habría fijado, aunque llegara más acalorada que de costumbre o un poco más alterada, que no era su costumbre, y pararse en la esquina para insinuarse al paseante que precisamente venía buscándola a ella o a otra parecida haciéndose como la encontradiza pero que en realidad ella era la buscona, aunque esperara más o menos rato al final llegaría, y llegó, pero quien llegó fue el señor Ibáñez que se sorprendió de verla en ese lugar y en ese estado, al igual que ella, la señora de Ibáñez, se asombró de verlo a él en ese lugar y en ese estado y cómo los dos andaban buscando con un hambre inusual que ninguno supo disimular, ella componiéndose se mordió el labio, como cuando estaba nerviosa, hablando de rebajas y él, mirando al suelo como avergonzado, que lo habían llamado para que se incorporara al trabajo una hora más tarde, sabiendo los dos que estaban mintiéndose y que su oficio y rutina eran los que sospechaban y se dejaba ver a primera vista que, entre tartamudeos e incomodidades, se propusieron tomar un café, pero, pensándolo mejor, fueron a casa para hacer lo que hubieran hecho si no se hubiesen encontrado, con un resultado más que satisfactorio y con deseos de continuidad, hasta que ya se puede decir que la relación de los señores de Ibáñez es perfecta, sobre todo en lo referente al sexo.

Miércoles, 27 de Junio de 2012 01:20 volandovengo #. Poesía/Cuento/Teatro Hay 3 comentarios.

La voz rota de Carmen Linares

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61 Festival Internacional de Música y Danza de Granada

Lleva bastante tiempo Carmen Linares con la voz afectada. Quizá algún día la forzara demasiado y ya no hubo marcha atrás. Desde hace algunos años sus apariciones tienen más de carismático que de estilismo.

El martes 26, en el Palacio de Carlos V, después de haber recibido la medalla de honor por el Festival de Música y Danza de Granada en reconocimiento a su trayectoria y su vinculación con el festival, tuvo una actuación memorable, más por lo que representaba, como ya digo, que por la precisión en su entrega.

Bajo el título de Ensayo flamenco 2012, estrenado en Jerez y en Madrid, la cantaora jienense ha recopilado a los poetas que le han servido de inspiración a lo largo de sus grabaciones, acordándose de los imprescindibles Lorca, Miguel Hernández, Juan Ramón Jiménez y Rafael Alberti, pero también de los contemporáneos José Ángel Valente y José Luis Ortiz Nuevo, creando un concierto tan intelectual como intimista donde se arropa con las guitarras de Salvador Gutiérrez y Eduardo Pacheco y la percusión de Antonio Coronel o tan sólo del piano soberbio de Pablo Suárez. También se apoya en las voces y el compás de Ana María González y Rosario Amador, sobre todo en la fiesta.

Con una generosa introducción musical, rematada por fandangos, entra en escena Carmen Linares con La luz que a mí me alumbraba de Ortiz Nuevo. Se asoma al cante de minas, principiado con piano y culminado por rondeñas, versionando El niño yuntero de Miguel Hernández.

Apuesta, como hizo Morente, una amplia concesión al cante libre, aflamencado, ejemplarizados completamente con dos temas desnudos también de Hernández, acompañados exclusivamente con piano, como si fuera un diálogo continuo: Mis ojos sin tus ojos, donde se acerca a la copla, y Casida del sediento.

El piano continúa como un latido haciendo tonás de otro poema del maestro de Orihela, El sol, la rosa y el niño, que ya grabara en La Luna en el río con Gerardo Núñez, en 1996, pero en aquella ocasión por bulerías.

Pero no es hasta las granaínas lorquianas Asesinado por el cielo (aunque estaban más cercanas a las malagueñas), rematadas con abandolaos, cuando la cantaora templa su voz y vindica sus dominios. A este tema le acompaña la estrella invitada Belén Maya que, con su baile minimalista y simbólico, ilustra a la perfección el desgarro del poeta granadino.

Ya, desde el pescante de la diligencia, Carmen va llevando el concierto por donde quiere y, aunque en las subidas la voz tiende a traicionarla, sus tablas y prestigio, triunfa en su periplo.

Por alegrías entonará Remembranzas de Juan Ramón Jiménez, incluido en Raíces y alas (2008) y Moguer por Huelva, que en este mismo disco se llamó Auroras de Moguer.

El final se va acercando con algunas canciones por bulerías: el fabuloso Quiero tú nombre olvidar, de Vainica doble, incluido en Un ramito de locura (2002), y Se equivoco la paloma de Alberti.

Las Bulerías lorquianas principian con Baladilla de los tres ríos y terminan con Anda jaleo.

Acaba el concierto con In pace por seguiriyas, tema que cierra Un ramito de locura y que baila también, con su perfecta plasticidad, Belén Maya.

* Foto de Ana Palma© para deflamenco.com.

Viernes, 29 de Junio de 2012 11:18 volandovengo #. Flamenco Hay 2 comentarios.

El infierno y yo

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El otro día, por razones que no vienen al caso, estaba obcecado y, cuanto más obcecado estaba, más me obcecaba, simplemente por el hecho de estarlo.

Es un martirio. La depresión se alimenta de sí misma. El pecado es la condena.

Llegué a pensar que no necesitaba enemigos, pues conmigo tenía bastante. Yo solo. Yo frente al espejo. Yo reflexivo. Yo y mi cabeza (y mis circunstancias).

Para Sartre el infierno son los demás. Yo pienso como Torrente Ballester, que lógicamente era hispano (gallego para mayor abundamiento), quijote anónimo, quien insinúa en el prólogo de su Don Juan que el infierno somos nosotros mismos.

Algunos llevan la gloria consigo, otros un purgatorio continuo, incluso un limbo, muchos portamos un infierno por nuestro sentir, por nuestro carácter, por nuestro genio. (Clemenceau decía que quien tiene genio, tiene mal genio. No es el caso.)

Ya que tiene el infierno más de una boca, sabe tragarse a cada cual según corresponde a su dignidad dice Goethe en su Fausto.

El erebo se hace a medida, es como el budismo, no como el cielo que está perfectamente delimitado, perfectamente ordenado. El perfil que se necesita para entrar en la gloria es semejante en todos los mortales, pues hay que morir para ‘ascender’, porque el cielo, sin discusión, está arriba.

¿Y el averno está abajo? Posiblemente coincidan en un mismo lugar o en ninguno o en la cabeza del que lo piensa. Thomas Mann en Doktor Faustus escribe quien cree en el demonio le pertenece ya. Y posiblemente sea eso. El creyente va al cielo o se precipita en el orco, pero quien no cree tan sólo es comido por los gusanos que él mismo genera.

Esta duplicidad de Coelo et Inferno, como un mismo lugar, las dos caras de una misma moneda, el yin y el yang en un mismo espíritu, en un mismo pensamiento, es la misma dualidad (bien/mal, bueno/malo) que a todos nos atrapa.

Salvador Dalí lo expresa muy bien cuando afirma: no sabes que no existe el diablo, es dios cuando está borracho.

Sábado, 30 de Junio de 2012 20:17 volandovengo #. Algunas cosas y demás verdades Hay 1 comentario.


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