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Miguel López canta a los poetas con música de Mario Maya

Miguel López canta a los poetas con música de Mario Maya

Presentación del disco 'Canto a los Poetas'

Es de común conocimiento, sin discusión, la altura del baile de Mario Maya. Puedo afirmar, sin ningún miedo, que Mario Maya, junto con Antonio Gades, ha sido el mejor coreógrafo flamenco del panorama español. Sin embargo, más desconocida es su faceta como compositor. Mario Maya era el compositor, coreógrafo y parte integrante, si no protagonista, en la interpretación de todos sus espectáculos.

Miguel López se define como cantautor flamenco. Y, al mismo tiempo, se interroga y nos interroga sobre esta definición, dejando la respuesta en el aire y en la sensibilidad de los oyentes. Puede ser cantautor porque canta y compone, puede ser flamenco porque se queja con jondura y entre su música aletean los ritmos de las cantiñas, de las bulerías, de las granaínas y hasta de los tangos. Sin embargo, no es un cantaor al uso. No se le puede pedir pureza, porque ni la ofrece ni la busca. Pero tiene ese regusto, ese pellizco, ese aguardiente, que te obliga a decir un ole sentido a cada paso.

Miguel emigró desde su Jaén natal, de un pueblo llamado Villagordo, nos recuerda con cierto orgullo, hasta Cataluña, donde se forma como artista comprometido y toma conciencia de su identidad como emigrante. Los ecos andaluces los llevaba en la sangre, en el instinto.

En el año 1972 entró a formar parte del grupo La Cuadra de Sevilla que pasó por Barcelona y unió su sentir al de ellos durante cinco años como cantaor, interpretando los espectáculos “Quejío” y “Los palos”, regresando así a Andalucía.

En Alhama de Granada, en 1977, gana el primer premio de la canción andaluza con “Nana al niño emigrante”, tras lo cual graba su primer disco “Cantes de la emigración”.

Mario Maya, en plena efervescencia, a través de El Piki, lo busca para su espectáculo “Ay jondo”, con libreto de Juan de Loxa, y lo incorpora a su compañía. Seguidamente haría “Diálogos del Amargo”. Con el bailaor granadino colaborará durante siete años, tras los cuales vuelve a su pueblo a trabajar como jornalero en la aceituna, a raíz de la muerte del guitarrista Isidoro Carmona, también de la compañía de Mario, con el cual compartía bastantes inquietudes. Entre estos proyectos, se encontraba la elaboración de un disco dedicado a los poetas.

Este ideal quedó truncado con el accidente mortal del tocaor y el autoexilio del cantaor entre olivos y terruños durante unos veinte años. Hasta que, recientemente, un nuevo encuentro con el maestro granadino y el empuje definitivo del músico y productor Pedro Sierra, hicieron posible que viera la luz este trabajo en barbecho.

“Canto a los poetas” se presentó en diciembre pasado en la Agencia Andaluza para el Desarrollo del Flamenco, con presencia de su directora por aquel entonces, Bibiana Aído, sus autores, Miguel López y Mario Maya, y su productor y director musical, Pedro Sierra, quien también presta su guitarra en la grabación.

En vida de Mario, se volvió a presentar la obra en Jaén a principios de año, y estaba programada su presentación en Granada en el mes de septiembre. Pero otra vez la tragedia acudió con sus manos de rayo y se llevó a Mario, y con él a sus ideas, a sus querencias, a sus obras soñadas y apenas esbozadas en unas líneas, en una conversación, en unos pasos.

Este jueves, en la Asociación de la Prensa de Granada, con todos los honores, como si de una ceremonia intimista se tratara, ha visto la luz, para el público de la tierra, este disco que se ha convertido en el desgarrado homenaje de un hombre a sus compañeros de fatigas, en un sentido tributo a la memoria de Mario Maya e Isidoro Carmona.

Fue un paréntesis en la vida, fue una mirada hacia atrás, fue un revivir de los años setenta en un cuartito del edificio Rey Soler. Como presentadores, emotivos maestros de ceremonias y protagonistas de aquellos años, sentados en la mesa, junto a Migue López, estaban Juan de Loxa, Miguel Ángel González y Juan Bedmar. En el ambiente pululaba el espíritu de “Poesía 70”, “Manifiesto canción del sur” y de toda la cultura que rondaba esos años.

El disco lo componen diez temas, de los cuales la autoría de la música de seis ellos está compuesta por Mario Maya y el resto son del propio Miguel, donde versionan poemas de García Lorca, como la “Baladilla de los tres ríos” y “Amor”; de Juan Ramón Jiménez, como “El viaje definitivo” y “Calle de los Marineros”; la desgarradora “Autobiografía” de León Felipe, que se introduce con un recitado con la voz del poeta; “Camino de los campos” y “He andado caminos” de Antonio Machado; y “Andalucía” de Juan de Loxa. Con aires de Cádiz se canta también “Cuéntame alegrías”, con letra de Mario; y “A mis niñas”, de Miguel López.

Miguel López es un hombre íntegro y honesto, de que Mario Maya dejó dicho que “ha sido un ejemplo de nobleza y caballerosidad dentro de una profesión hoy desacreditada. Prefiero la humanidad de Miguel que la arbitraria, resbaladiza, hipócrita, tan a menudo falsa cuestión de la fama. Porque la fama es la gloria en calderilla”. Y le dedica estos versos:

La voz de la guitarra

Se iba perdiendo calle arriba

Callándose al doblar la esquina

Pero Miguel seguía cantando.

* En la foto: Miguel López, una señora que no tengo el gusto, Pedro Sierra y Mario Maya.

2 comentarios

volandovengo -

Gracias, Mateo, cuando quieras te dejo el disco. Las fotos, testimoniales como pocas, ya las conocía de tu blog (incluso, utilicé alguna otra vez que escribí de Mario).

Manuel M. Mateo -

Después de leer tu entrada, ganas tengo de escuchar el Cd.
Felicidades Jorge por tus, siempre acertados, escritos.
Aquí puedes ver algunas fotos antiguas y desconocidas de Mario.
Un abrazo.

http://elojodemateo.blogspot.com/2009/03/mario-maya-mi-homenaje.html