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volandovengo

Fútbol, fútbolistas y futboleros

Fútbol, fútbolistas y futboleros

Nunca me ha interesado el fútbol ni como fenómeno sociológoco. Nunca lo he entendido ni he pretendido acercarme a él. Aunque, me imagino, es como todo. Las aficiones, los intereses, los gustos... Siempre me ha parecido enfermizo. Los millones que mueve, los amores que crea, las fobias y los odios, los infartos, los triunfos, los fracasos, las celebraciones, la adoración, el crecimiento, la muerte...

Creo, he creido desde hace mucho, que es un movimiento conservador, herencia del nacionalcatolicismo. Pero, en honor a la verdad, es igualitario. El fútbol no entiende de banderas que no sean los colores de su equipo; el fútbol no entiende de letras, a no ser el himno que voceán sus hinchas.

Hoy he tomado un café en un bar de toda la vida, como se suele decir. Desde que llegué hasta que me fui no dejaron de hablar de fútbol. Eran todos del mismo equipo y casi no había polémica. Pero se criticaba al tiempo que se alababa el club de sus pasiones. Había besos y patadas para todos, desde el presidente hasta el masajista, pasando desde luego por los jugadores y el entrenador.

Qué alegría no enteder ese deporte de veinticuatro millonarios en pantalón corto disputándose un balón. Qué preocupaciones me evito y qué tranquilidad. Llevo sin tele un mes y no la echo de menos. No me interesa una pantalla grande ni estoy supeditado a la Champions. No me enchufo a cadenas de pago para comprar partidos ni lloro cuando mi equipo pierde. Mi cabeza, en su caso, no guarda datos inútiiles de alineaciones, pichichis, copas, mundiales o reglamentos.

¿El fútbol era eso de meter balones en la portería del equipo contrario?

7 comentarios

volandovengo -

Lauzier, la ausencia de tele es involuntaria, aunque no hacemos mucho por solucionarlo. De hecho, siempre me ha cansado e idiotizado la caja tonta, siempre he pensado que las películas, los programas, los comerciales... son muy largos. Me encanta reunir adeptos a mis principios, Juan.

Juan Pinilla -

Me ha conmovido tu artículo Jorge, aunque no pretendas hacerlo. Yo cogería la célebre frase de Marx en que decía que la religión era el opio del pueblo para agregarle 'y el fútbol'. Por cierto, no sé como se le puede llamar 'célebre' a un entrenador ni hacerle caso a una frase tan vacía de contenido como que el fútbol no es cuestión de vida o muerte, que es mucho más que eso. Qué lástima de vida...
Saludos a todos!

lauzier -

Un mes sin tele, qué buen ejemplo, sí señor. A mí me hace falta eso; después de cenar, por costumbre, la veo un rato y maldita la falta que me hace. Un abrazo.

volandovengo -

Sabía de su adhesión a mi indiferencia futbolera, señora inwit, pero lo mismo de rápido que se me pegan esos "dioses" de carne y hueso, se me despegan. Si no ¿quien se acuerda de Butragueño si no fuera por su exhibición de cataplines en la yerba?

inwit -

Comparto alegremente lo que dice usté acerca de los datos inútiles de los que prescindimos algunas, señor voyvolandero. Además, la única manera de que no se te peguen al cerebelo es no tener tele, porque si no acaba una sabiendo cosas de los inefables y sudados a veces Beckham, Raúl, Ronaldiño.

Y por otro lado, Hueso, los yankis de nike, mastercard et al. se frotan las manos de mugre y dividendos con el tinglado global de la liga de champiñones... Puede verse como un sucedáneo rentable de los béisboles, fútboles americanos o hockeys que (igual por eso que usté dice) jamás calaron en la vieja europa...

Bezoz a ambas!

volandovengo -

Contaba con eso. Hay más partidarios que detractores. Quizá el equivocado sea yo, pero las esfericidades que más me gustan no son las de un balón. Hemos pinchado Hueso.

Hueso -

A mí el fútbol me gusta. No es que lo siga apasionadamente o que supedite mi agenda a él, pero me gusta. Y la Champions me parece uno de los pocos tinglados globales que puede competir con los yanquis. Me gusta su estética, su música y las pasiones que desata.

Como dijo un célebre entrenador, el fútbol no es cuestión de vida o muerte. Es mucho más que eso.

Un saludo esférico.