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Lo que cuenta el siete (4)

Lo que cuenta el siete (4)

El siete es número extenso, como dije en un principio, eterno y más infinito con la consecución de sietes. Así, observamos la admonición de Jesús: Perdonarás a tu hermano setenta veces siete, es decir, siempre, por toda la eternidad.

Los hebreos encienden siete velas en su candelabro o Menorah, recordando las siete lámparas del Tabernáculo bíblico erigido por Moisés durante la travesía israelita por el desierto (Éxodo 37:23).

El Templo de Salomón fue construido en siete años (1 Reyes 6:38).

San Juan nos habla en sus visiones, en el Apocalipsis, de siete iglesias (Efeso, Esmirna, Pérgamo, Tiatira, Sardes, Filadelfia y Laodicea), de siete espíritus ante el trono de Dios, de siete sellos, de siete trompetas y de siete copas de oro.

La Bestia escarlata apocalíptica, llena de nombres de blasfemia, tenía siete cabezas, que son los siete montes donde se sentará la Mujer al fin de los tiempos (Apocalipsis 17:9). Estos siete montes nos recuerdan a Roma, también conocida como la Ciudad de las Siete Colinas (Palatino, Capitolino, Quirinal, Viminal, Esquilino, Celio y Aventino).

Por esta razón algunos críticos anticlericales han visto en esta Bestia a la propia Iglesia Romana, la ramera, porque con ella fornicaron los reyes de la tierra.

En Apocalipsis 12, el dragón es representado con siete cabezas y diez cuernos. También el dragón es identificado como Satanás y como Roma (como ya he dicho).

En los inicios de Roma se cuentan siete reyes que son Rómulo, Numa, Tulo Hostilio, Anco Marcio, Tarquino el Antiguo, Servio Tulo y Tarquino el Soberbio.

Siete son los sabios de Grecia, también conocidos como ‘los siete sensatos’. Eruditos griegos que vivieron entre los siglos VII y VI a.C. y que se interesaron por la ciencia, la filosofía y la política. Estos eran: Tales De Mileto, Pítaco de Mitilene, Bías de Priene, Solón de Atenas, Cleobulo de Lindos, Misón de Quenea y Quilón de Lacedemonia.

El Libro del Fuero de las Leyes de Alfonso X el Sabio, rey de Castilla y León (1252-1284), se conoce como Código de las Siete Partidas, pues de él proviene la división del Derecho en siete partes fundamentales (de la Iglesia; político, del reino y de la guerra; sobre las cosas, procesal y organización judicial; de familia y relaciones de vasallaje; de obligaciones; de sucesión y penal).

Siete son los velos de la Danza Sagrada con que Salomé intentara seducir al Bautista.

* EN LA FOTO : Danza de los Siete Velos por Mata Hari (1876 - 1917)

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