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El baile despunta en Motril

El baile despunta en Motril Granada Flamenco

El jueves, con menos aforo del esperado, se presentó en Motril uno de los bailaores jóvenes que más tienen qué decir en la danza flamenca actual. Mientras el cante se ancora en la ortodoxia y la guitarra es inalcanzable, desde que Paco de Lucía dio el pistoletazo de salida, el baile flamenco comienza a ubicarse, a encontrar un nuevo lenguaje, a universalizarse. Comienza este siglo con una docena de bailaoras y bailaores imprescindibles para escuchar el latido del flamenco actual.

Hay nombres y caras, cuerpos y coreografías tan impresionantes que, sin temor a confundirme, pienso, no sólo que el baile flamenco está atravesando el mejor momento de su historia, sino que pasa a ser hoy por hoy la pata más importante de ese trébede con que se sostiene todo este movimiento artístico. Hasta el momento, las grandes bailaoras y bailaores se podían contar con los dedos de una mano, y aún sobraban apéndices. Hogaño, nos faltarían dedos, incluso contando los de los pies, para hacer una somera relación de los grandes profesionales del taconeo en plena actividad.

Daniel Navarro es uno de los personajes necesarios para la consecución de lo que acabo de afirmar. Así lo demostró en el Teatro Calderón de Motril el pasado jueves. Comenzó por jaleos extremeños, quizá por influencia del cantaor Guadiana que solía acompañarlo, y acabó por bulerías. También nos deslumbró con alegrías, muy aplaudidas, y con soleares. Es un bailaor muy completo, pero destacaríamos de él su técnica, su juego de pies, el vértigo de su taconeo, y su extrema elegancia. Así como el hipnotismo solapado en sus silencios y requiebros. No abandona, no obstante, la mirada al pasado. Su puesta en escena es compartida. Introduce al público en sus sentimientos, los mete en escena, los envuelve con una controlada epilepsia que no se debilita hasta que el cuadro acaba la pieza. Unos acompañantes que le van a la zaga, que no les hacían falta los micrófonos para hacerse oír, para rellenar el espacio con sus voces y su compás.

* FOTO: Daniel Navarro (© Gabi Pape)

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