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volandovengo

La cucharilla del café

La cucharilla del café

Una de mis manías (o inclinaciones o costumbres o intereses, sin llegar a ser alarmista) es la corrección en la mesa. Más bien atendiendo a mí mismo que a los demás (como la escritura, casi).

La cucharilla del café debe ser proporcional a la taza. Y la taza proporcional al plato. (Aunque hay tendencias estilísticas que, a propósito, diseñan platos desmedidos con respecto a la taza, pero tienen una incisión o algún detalle que indican que son compañeros, que es así como encajan.)

Con la cucharilla del café no se debe echar el azúcar, para eso está la del azucarero, con la que no se moverá nunca el café.

Después de marear el café, en el sentido que se quiera, o alternando, procurando no hacer ruido, aunque a veces es inevitable (la cucharilla del café no es un badajo), se saca la cuchara y se coloca en el plato, sin sacudir sobre ta taza, que está muy feo, aunque más feo está chupar la cucharilla.

Se ha impuesto la costumbre de tomar el café con hielo, lo cual es admisible, aunque no muy ortodoxo. (Dicen que no es muy bueno para el hígado.)

En esta modalidad del café con hielo, se puede servir en vaso, que admite más cantidad. Se pondrá al lado un vaso con hielo y, una vez azucarado y removido el café, se vertirá con cuidado en este segundo vaso con los cubitos.

Después está el carajillo (¡carajo!), que es el café cortado con un poco de licor, comunmente brandy, pero también licor de whisky.

Una tarde aciaga (recuerdo una tarde aciaga), que era tarde para tomar café y temprano para encajarme un vinito, pedí un café cortado con Baileys. El camarero me preguntó si el café era con leche. Un poco confuso por cuestión tan peregrina, le dije que no, desde luego. Él respondió a su vez: "entonces un carajillo" ("sí"), porque si fuera con leche sería un trifásico ("¿?"). En mi tierra llaman trifásico al café con leche y un poco de alcohol.

De dónde eres, me vi obligado a preguntar. De Barcelona, dijo mientras blanqueaba el café con un chorreón del licor solicitado.

6 comentarios

volandovengo -

Nunca es tarde. Gracias, Biblioaprenent, por entrar en mi blog y por ese comentario tan simpático. De verdad que es desgraciado el café que propones. No creo que lo pruebe.

Biblioaprenent -

Tienes que probar el "desgraciado": café descafeinado, con leche desnatada y sacarina, no vale nada, pero a veces te quedas con el respetable, y también se le puede llamar " jefe", y más cosas.
Es un poco tarde para este comentario, pero hoy lo he encontrado. Lo del "desgraciado" es lo de menos, además a lo mejor ya lo conoces. Bueno lo que quiero decir es que he entrado aquí por casualidad, por cosas de imprenta y buscando imágenes, he venido a parar a este vlok y me gusta.

Alberto -

Estimado autor:

¿me puede facilitar un mail de contacto (o, en su defecto, escribirme al que le proporciono?

Muchas gracias

volandovengo -

No recuerdo ese gag de Martes y trece, lo buscaré. Puede que escriba algo más sobre los usos en la mesa.
Yo no crezco ni menguo, amigo Jesús. Así que si no fuera por este estómago intolerable, haría del carajillo una costumbre.

Jesús Lens -

Carajillo con Bayleys. Fijo que engorda un huevo (y hasta los dos) pero está buenísimo.

no importa -

Jorge, me has recordado a "Martes y trece" con el vaso de agua.
Una manera bonita de enseñar modales.
Adiós genio.