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La peña Solera y caña comienza con buen pie

La peña Solera y caña comienza con buen pie

 

El pasado viernes, en pleno vendaval meteorológico, Solera y Caña de Maracena, quizá la peña más familiar de la provincia, comenzó sus actividades, para el curso 2008-2009, con un recital del cantaor granadino Antonio Trinidad, acompañado a la guitarra por el joven Antonio de la Luz. A la apertura de los diez años de funcionamiento de esta peña se sumó José Luis Bazoco, Concejal de Cultura de la localidad, que le mostró su sincero apoyo a la música de raíz en general y a esta sociedad de flamencos en particular, a la que le deseó una gran temporada y venturosos encuentros.

Antonio Trinidad, arropado de familiares y amigos, se sintió como en casa. Sus entregas fueron muy bien acogidas. Relajado y reivindicando su tierra por encima de todo, Antonio comenzó con la soleá de Granada que estableciera el Niño de Jun. Continuó por farrucas, donde confesó un principio de resfriado que limitaba su cante; tarantas de Almería; y, para terminar, malagueñas, en las que demostró sus conocimientos. Dichas malagueñas fueron de El Canario y de La Peñaranda, culminándolas con fandangos de Frasquito, rondeñas y abandolaos del Niño de Cabra. Sus intenciones son más nobles que su eficacia. El tiempo pasa factura. Antonio ha gozado de una buena voz, de un buen paladar... Incluso el mismo advierte, al comienzo de cada tema, “vamos a intentar hacer…”. Con todo, la primera parte estuvo lograda, cada vez mejor. Todos los indicios anunciaban mejoría en el segundo pase.

En efecto, tras quince minutos flamencos de descanso, la lorquiana “Baladilla de los tres ríos”, por milongas, uno de sus temas predilectos, convenció de quien tuvo retuvo. La guitarra ajustada y limpia del De la Luz no siempre se entendía con el veterano cantaor. Por este motivo, los fandangos que prometían ser de Macandé tuvieron que ser de Fosforito y terminaron por Morente. Los artistas continúan por tientos y, de ahí, pasan a unas peteneras muy conseguidas. Trinidad despide este recital con unos fandangos de El Gloria, no sin antes invitar a su amigo Curro Andrés a que improvisara unas bulerías, que estuvieron sobradas de compás, contribuyendo así al espíritu peñístico.

* Antonio Trinidad en la foto (© Rafael Ramos).

 

4 comentarios

volandovengo -

No es tan raro ver guitarras eléctricas en el flamenco.

pavitonto -

¿pero todo eso es con guitarras eléctricas?

volandovengo -

Gracias, Isidoro por tu aportación. Cualquier detalle es importante, como la labor, a veces olvidada, de la Fedración de peñas.

Isidoro Pérez -

Sólo añadir que este recital ha sido posible gracias al "Circuito Flamenco Provincial por las Peñas de Graná" que la Federación Provincial de Peñas Flamencas Granadinas ha organizado, financiado por la Agencia Andaluza para el Desarrollo del Flamenco. Gracias.