Blogia
volandovengo
Prueba Amazon Prime 30 días gratis

Juan y el dinero

Juan y el dinero

No hace falta que asegure lo bien que me lo paso con mi hijo, de sus ocurrencias, de su discurrir. Temo, sin embargo, cuando dentro de unos años pierda la inocencia, la naturalidad y esa perspectiva tan coherente de lo que nos rodea.

Este domingo asistimos a la comunión de su prima de nueve años, que parece una princesa.

Lo baño antes de prepararme yo. Mientras, se queda viendo los inteminables dibujos en sesión contínua que ponen en el canal Clan, casi todos japoneses.

Al bajar, ya acicalado (¡porque yo lo valgo!); vestido con traje gris perla, camisa a rayas (verticales, of course) y corbata de seda marrón; recién afeitado y ligeramente perfumado; Juan me dice tan convencido: "Pareces un presidente". (Ni elegante ni nada, un presidente.)

Esta Semana Santa, en Torremolinos (él dice Remolinos), unos músicos tocaban en el paseo. Juan dijo a su madre algo sobre los indios, ella dijo que eran sudamericanos. La expontanea asociación de ideas llevo al niño a indagar: "¿Porque sudan mucho?".

Pero lo que me conmueve realmente es su relación con el dinero. Piensa que lo compramos en el banco. No le he preguntado con qué se compra. Pero, cuando le digo que no tengo dinero, me dice que vaya al banco o a un cajero y compre dinerillo.

Él siempre quiere invitar. Con el dinero de otro. Pero él siempre invita.

El otro día, muy serio, nos dijo que iba a abrirse una cuenta naranja (¿?). Vamos a ver si le va bien y nos echa una mano.

* Zampoña andina en la foto.

3 comentarios

con patines -

Me encanta este niño, Mariana ha llegado ya ha el dinero lo fabrica el presidente... luego si te pones elegante lo puedes fabricar tú

besillos a ver si nos vemos, los miercoles voy ha armilla de entenamiento te vienes con juan?

bss

volandovengo -

Pues sí que suena apostólico. Sí, debemos encontrarlos, aunque no creo que Juan le haga mucho caso a Pablo, que todavía es un bebé.

b -

Leyendo las ocurrencias de Juan y, por experiencia propia (empezando aún), me pregunto si nosostros damos la vida a los hijos o si nos la dan ellos a nosotros.
Creo que tendríamos que hacer un encuentro Juan-Pablo, aunque suene un poco a Concilio.