Blogia
volandovengo

El tito Chano

El tito Chano

Porque nos llamaba a todos “sobrino”, era conocido como el “tito Chano”. Con la muerte de Juan Ramírez Sarabia, Chano Lobato, se cierra todo un capítulo de la historia del flamenco. Con él termina la tradición gaditana de los “embusteros”. Chano, tildaba de embustero a El Beni de Cádiz o a Pericón, sabiéndose hecho con el mismo molde. En sus últimos años hablaba más que cantaba en el escenario. Lo que en realidad enriquecía su cante y su presencia. Contaba mil y una anécdotas impagables propias o de sus coetáneos en la ciudad de la Bahía. Hablaba de Aurelio y de El Chaquetas y de Chocolate y de La Perla, como si los tuviera delante. Y era grande en sus chascarrillos, y era grande en sus cantares, y era más grande aún en su vida como persona.

Cultivado en el cante atrás, Chano era puro compás. Fue el mejor en su estilo. Nadie le hacía sombra en las alegrías, bulerías, tangos o tanguillos. Creó escuela.

Antonio Murciano decía de él, que era capaz de meter al viento de levante por bulerías. De ahí su capacidad y su ritmo. A veces ni se le entendían las letras llevado por el soniquete de la fiesta.

Acompañó durante algún tiempo a Farruco y después a Matilde Coral con los que recorrió medio mundo antes de dar el salto en los años setenta para cantar alante. Con Matilde fue pareja espiritual. Juntos aparecían en programas y entrevistas, recordando esos años de hambre y de cuartito, para cantar para los señores por cuatro perras.

Chano era un payo rubio sin edad. Llevaba cumpliendo 80 años desde hacía ocho. Con 82 años ha ido a cantar al cielo o a relatarles aquello del “candil finisio encendío” que contaba Beni o lo de la calle que le inauguraron en Cádiz, que sólo sirve para que meen los perros, o uno de sus múltiples viajes a Japón. El último, ya octogenario, según cuenta, viajó solo. Cuando se le preguntaba si no temía perderse, pues el avión hacía escala en Frankfurt, sin perder la sonrisa decía que él se fijó a primera hora en un grupo de japoneses y que, desde Madrid, los fue siguiendo.

Ahora parece que se ha fijado en un grupo de ángeles para seguir cantándonos desde la Gloria.

* Foto de Paco Sánchez ©.

2 comentarios

volandovengo -

En verdad Juan, nos sentimos más huérfanos que nunca. ¿Mira que se nos han ido estos últimos años!

Juan Pinilla -

Hermosas tus palabras, y hermoso el recuerdo que tenemos y tendremos siempre del Tío Chano, lo lloramos pero a la vez sonreímos al acordarnos de su gracia sin par. Tu certera pluma haciendo el trazo siempre preciso de lo que acontece. Un abrazo Jorge