Se muestran los artículos pertenecientes a Noviembre de 2007.
Resumen
- 02/11/2007 19:06 - Cincuenta Vitolas
- 05/11/2007 19:09 - Más sobre las sirenas
- 07/11/2007 11:12 - Empatía
- 08/11/2007 19:00 - Dicen del alzheimer
- 10/11/2007 12:36 - Lo que cuenta el siete (4)
- 12/11/2007 18:08 - Los pecados capitales. La envidia
- 13/11/2007 18:56 - El avión está triste
- 14/11/2007 17:39 - ¿Las sirenas se comen?
- 15/11/2007 17:24 - Hoy se apaga la luz
- 17/11/2007 12:21 - La puta
- 19/11/2007 18:26 - Una agrupación todavía verde
- 20/11/2007 13:37 - Hay rincones
- 22/11/2007 10:24 - O
- 23/11/2007 18:00 - Qué importa el número
- 26/11/2007 19:07 - Dos respuestas
- 27/11/2007 19:04 - Apostillas
- 29/11/2007 14:01 - Gerardo Núñez entre orquestas
- 30/11/2007 17:51 - Lo que cuenta el siete (y 5)
02/11/2007
Cincuenta Vitolas

Apostando por la poesía viva, un grupo de muchachos, que ya rozan los cuarenta (entre los cuales me incluyo), decidieron rescatar la voz en la calle, la apuesta inmediata, la entrega breve, la publicación mínima y, sobre todo, la lectura marginal en un local de copas, en una esquina de la noche, entre grifos de cerveza y humo de cigarrillos, mucho humo, demasiado humo.
Las palabras, como nexo de unión, nos convocan todos los lunes a partir de las 22,00 horas en el Anäis.
Un grupo de emprendedores, como digo, que creemos en la cultura endógena, no institucionalizada, nos lanzamos hace ya algún tiempo a darle cuartel a quién tiene algo que decir en la poesía colindante, por una parte o por otra, con nuestra ciudad; le seguimos dando voz a los que ya han dicho cosas, a los que se repiten y a los que dijeron.
Cada dos lunes (pues los alternos hay prosa) sale un librito, una "Vitola" con un puñado de poemas, al precio de un euro (para que el símbolo supere al negocio cultural). Un poeta nos lee sus inquietudes, nos habla de su vida y su poética.
El lunes, 5 de noviembre (hoy, si es hoy cuando leéis este post), se presenta la Antología de Vitolas, un libro, hecho con la colaboración de "Cuadernos del Vigía", que recopila las 50 primeras Vitolas que aparecieron hasta el curso pasado.
¿Están todos? No, porque siguen apareciendo Vitolas y continuarán. El poeta nace, crece, se perpetúa y nunca muere si su voz ha sido escuchada.
Así que, os espero el lunes en el café Anaïs (c/Buensuceso, 13) a partir de las 22,00 horas, para esta presentación en la que leeremos gran parte de los poetas recogidos.
05/11/2007
Más sobre las sirenas

Ahora, cuando manifiesto mi fe sobre la existencia de las sirenas, se me plantea el problema de su evolución, más que física o morfológica, simbólica e ideológica.
La raíz del conflicto estriba en aunar o diversificar a la sirena. Pues no es lo mismo la sirena de Ulises que la de Kafka, la de Orfeo que la de Cela, la de Apolodoro que la de Borges; sin hablar de la de Disney o la de Hollywood.
Según la mitología griega, las sirenas son las hijas de la ninfa Melpómene (o Calíope) y del río Aqueloo (o del dios marino Forcis). Ese presente de indicativo, puede dar a entender que son sempiternas, o sea que nacieron, pero que aún viven. Aunque tenemos testimonio que también fallecen.
Quedan varadas en la playa, como ballenas suicidas, enredadas en las mallas de los pescadores, devoradas por el apetito ciego de algún escualo o metamorfoseadas en otro animal más o menos racional. Así que estos seres maravillosos tienen principio y también tienen fin.
Atendiendo a lo comentado, su forma está más o menos clara: se trata de una mujer, siempre desnuda, con los cabellos rubios o bermejos o castaños, largos, muy largos; pero que, desde la cintura, desaparece su forma humana y comienza una gran cola de pez.
Siendo la sirena, según estas indicaciones, mitad pez mitad mujer desnuda, ¿respirará por branquias o por pulmones?, ¿será mamífero o será anfibio como los batracios?
Pero no fueron peces en un principio. En la Antigüedad clásica, estas ninfas marinas, fueron transformadas en aves por Ceres. Así fueron representadas, con cuerpo y alas de pájaro, con cabeza y senos de mujer y tocando la lira o la flauta (así aparecen en numerosos vasos griegos), lo que resultarían más cercanas a las odiosas arpías que a las sensuales cantoras.
Su aspecto romántico es de tradición nórdica. En las orillas mediterráneas surgió en época muy posterior, cuando los artistas y soñadores del románico (en todas las épocas se sueña) decidieron representarlas de la manera que las conocemos popularmente (posiblemente por inspiración bárbara). Y su propuesta cuajó como se impuso el palitroque en los caramelos para darle vida al chupachup.
Las sirenas que atormentaron al Ulises homérico atado al mástil de su embarcación eran seres alados que seducían con su canto y no hermosas doncellas que despertaban la libido con su encanto (ya se encargó Circe de ese cometido).
Como aves, las sirenas, habitaban en lugares escarpados desde donde atraían a los caminantes para devorarlos. Ulteriormente aparecieron las sirenas de cola de pez, como hemos dicho, habitantes de las islas rocosas y de los arrecifes, las cuales se comportaban igual que sus hermanas del elemento aire.
Puede que en realidad su cambio no sea una metamorfosis o fruto de la evolución, sino puede que convivan las sirenas-pez y las sirenas-ave. Ricardo de Fotirnivel, hacia 1250, explica en su Bestiario del Amor: “... Pues hay tres guisas de Sirenas, dos de las cuales son medio mujeres y medio peces y la tercera, medio mujer y medio ave...”.
* "Una sirena" de John William Waterhouse, 1901, Royal Academy of Arts, London
07/11/2007
Empatía

Recuerdo que Jesús contaba un chiste en el que dos camellos hablaban. En realidad no sé qué decía la historieta en cuestión, incluso creo que como tal no tenía ninguna gracia. Pero es igual.
El lado cómico consistía en que él rumiaba las palabras y quien lo veía sin más remedio hacía movimientos involuntarios con su boca, imitando, sin poderlo evitar a Jesús -repito- imitando a su vez a los posibles camellos.
La empatía es la facultad de identificarse mental y afectivamente con el estado de ánimo de otro, con sus circunstancias, con sus razonamientos, con sus actos.
La empatía es el sentimiento más solidario que existe. Ponerse en lugar del prójimo es la mejor manera de comprenderlo.
Los actores para llorar en escena recuerdan algún momento doloroso de su vida. Nunca entendí tanto a mi padre hasta que tuve un hijo.
Cuando le doy de comer a Juan, abro y cierro la boca junto a él, mastico con él.
No digo que esto sea empatía, pero puede que lo sea en parte (como con los camellos de Jesús) ponerse en lugar del otro, con una nueva vuelta de tuerca: es involuntario, es reflejo, se hace sin pensar.
Así serían más llevaderas las relaciones humanas. La justicia sería más humana.
08/11/2007
Dicen del alzheimer

Dicen del alzheimer que le afecta o lo desarrollan personas que no han cultivado el intelecto, que no han comido rabillos de pasas, que se abandonan a un mundo subtitulado con brocha gorda.
Hace poco tiempo, Pascual Maragall, ex alcalde de Barcelona y ex president de la Generalitat de Catalunya, declaró públicamente que le habían diagnosticado síntomas de alzheimer. Incluso bromeó sobre su futuro diciendo, en una carta enviada a El País, que al ser una persona tan conocida, difícilmente olvidaría su identidad de tantos que lo saludarían en la calle por su nombre.
El inculto Maragall muestra una entereza envidiable.
Adolfo Suárez, ex presidente de Gobierno, hace años que padece alzheimer. Ya no recuerda a los suyos, pero sabe que son suyos.
Nunca tuvo memoria uno de los padres de la transición española.
Hace unos años murió de alzheimer Fernanda de Utrera y con ella murió la soleá. Todos los flamencos estamos en deuda con ella.
La inactiva Fernanda dejó su voz y sus maneras para toda la eternidad.
Pensando en todo esto. El lunes en el Anaïs, un rincón poético de mi ciudad, leí un haiku. Fue, como dije, un homenaje callado. Homenaje, porque siempre estaré en deuda con mi madre. Callado, porque ella no sabrá nunca que se lo he escrito.
No me conoces.
Borraste los recuerdos
sin tú saberlo.
10/11/2007
Lo que cuenta el siete (4)

El siete es número extenso, como dije en un principio, eterno y más infinito con la consecución de sietes. Así, observamos la admonición de Jesús: Perdonarás a tu hermano setenta veces siete, es decir, siempre, por toda la eternidad.
Los hebreos encienden siete velas en su candelabro o Menorah, recordando las siete lámparas del Tabernáculo bíblico erigido por Moisés durante la travesía israelita por el desierto (Éxodo 37:23).
El Templo de Salomón fue construido en siete años (1 Reyes 6:38).
San Juan nos habla en sus visiones, en el Apocalipsis, de siete iglesias (Efeso, Esmirna, Pérgamo, Tiatira, Sardes, Filadelfia y Laodicea), de siete espíritus ante el trono de Dios, de siete sellos, de siete trompetas y de siete copas de oro.
La Bestia escarlata apocalíptica, llena de nombres de blasfemia, tenía siete cabezas, que son los siete montes donde se sentará la Mujer al fin de los tiempos (Apocalipsis 17:9). Estos siete montes nos recuerdan a Roma, también conocida como la Ciudad de las Siete Colinas (Palatino, Capitolino, Quirinal, Viminal, Esquilino, Celio y Aventino).
Por esta razón algunos críticos anticlericales han visto en esta Bestia a la propia Iglesia Romana, la ramera, porque con ella fornicaron los reyes de la tierra.
En Apocalipsis 12, el dragón es representado con siete cabezas y diez cuernos. También el dragón es identificado como Satanás y como Roma (como ya he dicho).
En los inicios de Roma se cuentan siete reyes que son Rómulo, Numa, Tulo Hostilio, Anco Marcio, Tarquino el Antiguo, Servio Tulo y Tarquino el Soberbio.
Siete son los sabios de Grecia, también conocidos como ‘los siete sensatos’. Eruditos griegos que vivieron entre los siglos VII y VI a.C. y que se interesaron por la ciencia, la filosofía y la política. Estos eran: Tales De Mileto, Pítaco de Mitilene, Bías de Priene, Solón de Atenas, Cleobulo de Lindos, Misón de Quenea y Quilón de Lacedemonia.
El Libro del Fuero de las Leyes de Alfonso X el Sabio, rey de Castilla y León (1252-1284), se conoce como Código de las Siete Partidas, pues de él proviene la división del Derecho en siete partes fundamentales (de la Iglesia; político, del reino y de la guerra; sobre las cosas, procesal y organización judicial; de familia y relaciones de vasallaje; de obligaciones; de sucesión y penal).
Siete son los velos de la Danza Sagrada con que Salomé intentara seducir al Bautista.
* EN LA FOTO : Danza de los Siete Velos por Mata Hari (1876 - 1917)
12/11/2007
Los pecados capitales. La envidia

Por aquellos increíbles golpes del destino, por medio de una lámpara y su genio, un hada y su varita o una estampita escondida en el vientre de una galleta, tienes la oportunidad de pedir un deseo. El que sea; material o espiritual; constante y sonante o especial y delicado, etéreo.
Es la suerte que llama a tu puerta, es la oportunidad vestida de fiesta para ti. La única condición, casi como una extensión a esa dádiva, es que tu vecino también será favorecido. Lo que pidas, tu ardiente deseo, le será entregado a tu vecino multiplicado por dos. Lo que a ti se te conceda, al de enfrente se le otorgará doble.
Después de mucho pensar, pues quieres sacar el mejor partido a esta escalera de color y, al mismo tiempo, no deseas favorecer a ese prójimo que ni te va ni te viene, y que quizá, incluso, sea tu enemigo, manifiestas en alta voz el don que pretendes. Y enuncias sin vacilar: "¡Que me saquen un ojo!".
13/11/2007
El avión está triste

(A falta de una ilustración a propósito para este artículo, he encontrado un chiste del insuperable Forges, que poco acompaña al texto que prosigue, pero tiene gracia.)
El otro día cuando fui a bañar a mi niño, se llevó un par de juguetes al cuarto de baño. A saber: un avión y un camión de bomberos. No sé si los escogió por puro azar o siguiendo un preciso método que escapa a mi conocimiento (la lógica de los niños es a veces más inescrutables que los caminos del señor).
Mientras lo desvestía, cuando la estufa caldeaba la habitación y la bañera se llenaba a su temperatura, dijo, sin dirigirse a mí directamente: "El avión está triste".
Mire al avioncito de color rojo. Imitaba a uno de esos a reacción con la trompa baja y los cristales oblicuos plateados. Quizá fuera un caza o cualquier otro aparato de guerra (mi ignorancia en este apartado es supina).
Le pregunté por qué estaba triste y me dijo que tiene los ojos tristes. "Y el camión le pregunta -continuó monologando él sólo-, apuntando con el cañón (la escalera de incendios): ¿por qué estás triste? Porque estoy solito".
No tuve más que reírme de las ideas, pero también empecé a meditar que nunca se me habría ocurrido a mí (o a otro adulto) referir el estado de ánimo de un avión, y mucho menos deducirlo por su cara.
14/11/2007
¿Las sirenas se comen?

Está claro, las sirenas son seres antropomórficos, mitad mujer, mitad animal: ave o, más amablemente, pez. Y si viven en el mar y nadan como un pez ¿cuánto tienen de pescado?
Cunqueiro, uno de los autores gallegos más interesantes, descendiente de sirenas por parte de padre, para más señas, y estudioso de éstas, en un arrebato de curiosidad, le preguntó un día al profesor Fernando Pires de Lima, autor también de un memorable libro sobre las sirenas, si la sirena era comestible.
El profesor respondió: “En primer lugar, la parte de la cola, la parte pez, comerla no sería antropofagia. En segundo lugar, sería más una cuestión de imaginación que de apetito. E isto fica fora da cozinha*.”
Cela, por otro lugar, en su gran novela Madera de boj, escribe algo sobre la edad de las sirenas: "las mejores sirenas son las que tienen cola de pescada, a las de cola de pixota (merluza) les falta madurar y las de cola de carioca (pescadilla pequeña) son demasiado pequeñas", y más adelante añade con crueldad: "las sirenas con cola de carioca no valen más que para echarlas en la sartén mordiéndose la cola, dan pena pero los estudiantes de derecho y de magisterio también tienen que comer".
* Y esto está fuera de la cocina.
** IMAGEN: sirena del parque de la Magdalena, en Santander, Cantabria.
15/11/2007
Hoy se apaga la luz

Son cinco minutos. Desde las ocho de la tarde a las ocho y media.
Como el pasado 1 de febrero, la gente solidaria apagará la luz, desconectará todos los aparatos eléctricos y esperará sentado y casi en penumbra (dadas las fechas en las que estamos) a que pasen esos cinco minutos.
¿Sirve para algo este unplugged general?
En principio serviría para medir el compromiso de los ciudadanos. En segundo lugar, y es lo que se pretende, para llamar la atención de la sociedad sobre la necesidad de tomar medidas urgentes ante la grave amenaza del derroche de energía.
No es tanto. Tan sólo aprovechar la luz solar, poner bombillas de bajo consumo, apagar las luces innecesarias, cargar la lavadora cuando haya ropa suficiente, graduar un punto más baja la calefacción...
El apagón coincide con la reunión del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático en Valencia.
Obras son amores...
* En la foto: apagón de Valencia en el mes de febrero pasado.
17/11/2007
La puta

Por los avatares del destino, un amigo bieloruso de la ciudad de Minks, se empeñó en publicarme algunos escritos en el periódico donde trabajaba, que creo que, traducido, venía a denominarse "Juventud". Corría el año 92, y le envié sobre todo poemas de un librito, inédito por aquel entonces (aún sigue virgen), intitulado "Entrega urgente de amores inconfesados".
También le hice llegar un puñado, cuatro o cinco, de cuentos breves, que jugaran con el formato de un diario y fueran fáciles de traducir.
(Después, cuando me vinieron en su idioma, realicé la operación inversa: invité a una chica, recién conocida (muy hermosa, por cierto), de Bielorusia, a que me tradujese al español aquellas páginas de periódico. El resultado fue espectacular, pues los versos se parecían más o menos, pero, por lo general, habían ganado en belleza. De todo ello, escribí unas notas, que di en llamar "Palabras de ida y vuelta", que, si siguen insistiendo en mi memoria, puede que pronto vean la luz.)
Uno de los textos rápidos que le propuse, crudamente lo encabezaba el título de "La puta", sin ninguna morbosidad, que, con alguna actualización, reproduzco segidamente:
"Le preguntó, por fin, cuánto le daría por acostarse con ella. Inocentemente, él interrogó, "¿eres una puta?".
No, dijo ella, sólo que me hace falta dinero y no me cogen en ningún sitio.
Yo nunca he conocido a una puta, continuó él emocionado, y, no sé por qué, me hubiera gustado que fueras una de las de verdad.
Ante la impaciencia y, más bien, intuyendo el cabreo de ella por la gratuita charla que la retenía algunos minutos más de los deseados, escapándosele posibles clientes efectivos, él asintió en pagarle una noche de amor en su apartamento.
La noche, en verdad, no fue muy aprovechada (nunca la primera noche es lúcida). Pero sí las continuas tardes y madrugadas que se sucedieron en la misma cama de ese duplex donde se acostaron por primera vez. Una relación casi criminal: duró seis meses y un día.
A los tres años de haberlo dejado, se encontraron cerca de lo que fuera su nidito de amor (ahora era un estudio de pintores y rotulistas jóvenes). Él le preguntó que cómo le iba. Ella dijo que bien, que trabajaba como dependienta en "Cortefiel" y que no salía con nadie. También él estaba solo y la invitó a tomar un café con leche (con dos azucarillos, como siempre). Y allí, en aquel café, se prometieron.
Ahora él trabaja haciendo fotocopias y sale con una chica a la que le lleva trece años y ella hace la calle cerca de El Corte Inglés".
* Traducido al bielorruso, publicado en Minks, el 16 de febrero de 92.
19/11/2007
Una agrupación todavía verde

Con motivo de la primera edición de la entrega de los premios anuales "Mejor Velada Flamenca" de la temporada 2006-2007, nos reunimos en La Parra Flamenca de Huétor Vega, para ver a una joven bailaora, Chelo Ruiz, y a su grupo, “Plaza Vieja”, venidos de Almería.
Dichos galardones fueron entregados por José María Segovia, Presidente de la Confederación Andaluza de Peñas Flamencas, que aprovechó la ocasión para presentar el Circuito Andaluz de Peñas Flamencas. Los premios de este año han recaído en dos granadinos con una larga trayectoria en la que han demostrado, según Isidoro Pérez, Presidente de La Parra, “sabiduría, sensibilidad y corazón”: al cante Antonio Gómez "El Colorao" y a la guitarra Paco Cortés.
Al acto asistió Carolina Higueras, Concejala de Cultura del Ayuntamiento de Huétor Vega.
En cuanto a la actuación fue algo floja, salvada por algunos momentos de acierto y por la pasión de sus componentes. Tan sólo con mencionar que la rumba de la segunda parte fue de lo mejorcito de este grupo almeriense, ya está todo dicho. Unos tarantos de Almería, como no podía ser menos, sirvieron de presentación. El Niño de las Cuevas, sin ser cantaor de oficio, tuvo buena entonación y una dicción que en el flamenco escasea. El tocaor fue lo más destacado en una velada mediocre.
A continuación, ya con el resto del grupo, travesera, bajo y cajón, interpretaron unos tangos de corte morentiano. Los fandangos de Huelva fueron un atrevimiento de innecesaria orquestación. Chelo Ruiz cerró esta primera parte bailando una soleá descafeinada. A destacar, el vuelo de su vestido de terciopelo negro y su juego de brazos. Sin embargo le faltaron pies y rotundidad.
Después de unos prolongados diez minutos escuchamos, en el segundo pase, las rumbas preñadas de colombianas aludidas en un principio, en las que se acordaron entre otros de Chano Lobato y de Radio Tarifa. Terminó este cuadro flamenco con unas alegrías, de igual influencia morentiana. La actuación de la bailaora fue más redonda que en la soleá. En general, una agrupación con buenas maneras pero que aún esta verde.
* EN LA FOTO: Antonio El Colorao en el Liberia, uno de los premiados (© Antonia Ortega)
20/11/2007
Hay rincones

Hay rincones en mi casa donde las plantas no crecen; hay rincones en mi calle donde sólo caben charcos; hay rincones en Granada donde no funcionan los comercios; hay rincones en el mundo donde abandonar mi cuerpo; hay rincones en mi corazón donde saltan las arañas; hay rincones en mi mente donde tú retozas.
*FOTO: "Encina, reflejo y estrella" (fragmento), © Maurizio Lanzillotta
22/11/2007
O

O es la decimosexta letra del alfabeto (contando la eñe, of course). Es la cuarta vocal (velar abierta, para más señas). Su nombre es femenino, y su plural es oes (vulgarmente os).
Es una conjunción disyuntiva, que son las que denotan opción entre las cosas, o sea, confiere al enlace un valor de alternancia, según reza la "Gramática de la Lengua Española" de Alarcos Llorach.
Es decir, su función principal consiste en unir palabras o proposiciones que se sustituyen entre sí. (Seguramente no haga falta dar tanta explicación.)
El problema ortográfico (pues semántico hay varios) estriba en una simple rayita, en una mota que pende sobre tal monosílabo en forma de tilde.
Por regla general, como vimos en entradas pasadas, los monosílabos no se acentúan, a no ser para distinguirlos de su homófono (simplifiquémoslo así). La partícula o, desde luego, nunca lleva tilde. Si acaso existe cierta connivencia cuando aparece entre números y se escribe a mano, pudiendo dar lugar a una confusión con el dígito cero.
El Libro de estilo de El País lo explica muy claro: "Esta conjunción disyuntiva no lleva acento cuando se utilice entre cifras (...). Aunque válida para un manuscrito, la norma de su acentuación huelga cuando tipográficamente".
Es un error, por tanto, encopetar ese nexo. Aunque, como vemos, entre cifras es asumible, es un atentado, en definitiva, cuando la o se acentúa entre palabras o frases.
* IMAGEN: Famosa escena de Hamlet (to be or not to be) interpretada por David Warner en 1965.
23/11/2007
Qué importa el número

Hubo un tiempo que me divertía comparar las predicciones meteorológicas de las distintas cadenas televisivas, pues no siempre coincidían. En Canal Sur siempre llovía más que en Antena 3, en la Cinco siempre había claros y nubes y en la uno, también chubascos, cuando en la 3 escampaba.
Mucho menos anecdótico, por la seriedad del tema, es el número de víctimas por violencia machista.
Ayer me enteré del último asesinato en las islas. Lo oí en Canal Sur, la primera cadena que veo al mediodía. Dijeron que el número de víctimas en nuestro país ascendía a 64 (el número es más evidente que la palabra, en esta ocasión). A continuación, en las noticias de la primera cadena estatal (¿estatal?) decían que, con esa muerte, eran 68 los asesinatos cometidos.
En el Telediario de la noche, de esa misma cadena, volvieron a referir el atentado mortal, comentando que ya eran 69 mujeres muertas por sus hombres vivos.
La verdad, da igual el número. Sesenta y cuatro, setenta o una sola. Es una aberración. Es un acto de cobardía de quien no soporta que su compañera tenga voz propia, que tenga alas, que no sea esclava, que no sólo sueñe (como antes).
Una pregunta se me viene a la cabeza y me da miedo su respuesta, me da vértigo nada más pensar en ella. ¿Qué sentirá el próximo asesino potencial cada vez que vea esta macabra estadística?
La esclavitud se abolió hace mucho. Huyamos del posesivo.
Cada vez que una mujer es asesinada todos somos un poco asesinados, nuestros más altos principios de libertad, de igualdad, de tolerancia... quedan mermados.
26/11/2007
Dos respuestas

Hace tiempo que nos estamos tragando el tufo de la Navidad por los televisores, en los supermercados y grandes almacenes, por las calles y en algunas casas, que ya se comen mantecados y se cantan villancicos al pie de la vídeo consola, me confiesan.
El año se jalona por acontecimientos comerciales: Halloween, Navidad, Reyes, Día de los enamorados, Día del padre... El materialismo ha sustituido al calendario espiritual, generalmente religioso: Día de los Difuntos, el Pilar, la Inmaculada, Pascua, Carnestolendas, Cuaresma...
Cuando llegue la Navidad, ya estamos hartos. "Vuelve a casa por Navidad", que dura tres meses.
Ayer pusieron, sin ir más lejos (ni más cerca), una película "tierna" de corte navideño. Las primeras escenas las vio mi hijo, terminando de cenar, antes de irse a la cama. En ella salían árboles luminosos y adornos en todas las casas. En una de ellas, nos recibía la silueta de un angelito.
Juan, entendido ya en seres extraordinarios, preguntó al vuelo: ¿Por qué los ángeles tienen alas? Su madre, rápidamente, tomó el testigo y dijo: Para subir volando al cielo. Por esta vez el niño se quedó convencido y, como las escenas se seguían sucediendo, no le dio mayor importancia.
En ese momento recordé que esa misma pregunta me la hizo a mí no hace mucho, cuando hojeábamos un cuento. ¿Por qué los ángeles tienen alas? Yo, más surrealista, ambiguo o ácido que su madre, respondí: Porque algo tienen que tener. El niño se quedó algo extrañado, pero no le dio mayor importancia. Y continuamos leyendo el libro.
27/11/2007
Apostillas

Apostilla a la pobreza
El pobre es más pobre cuando a su alrededor todo es opulencia. El rico es menos rico cuando su poder adquisitivo no alcanza sus deseos.
Apostilla a la memoria
Olvido para beber.
Apostilla al amor
Sentirse querido embellece a las personas.
Apostilla al carpe diem
Hay que cuidar del presente para justificar el pasado en un futuro.
Apostilla metereólogica
A buena cara, malos tiempos.
Apostilla al vino
Decidí no dejar la bebida cuando fui consciente de que las mayores locuras las hacía estando cuerdo.
Apostilla a la soledad
Es mejor la soledad sin remedio que la compañía impuesta.
Apostilla a la muerte
Muchas veces el descanse en paz habría que dedicárselo al sobreviviente y no al difunto.
Apostilla a la felicidad
La felicidad no es una meta. Ni siquiera el camino, como sugiere Cavafis. La felicidad se encuentra en la manera de caminar.
La vida es una prostituta a la que pagas más de lo que te ofrece.
29/11/2007
Gerardo Núñez entre orquestas

El miércoles antepasado, 21 de este mes, acudí al auditorio Manuel de Falla para escuchar la guitarra precisa del creador Gerardo Núñez, pero poco más encontré tan sólo su esencia.
En realidad era un concierto de música clásica, en el que colaboraban los conservatorios de Granada ("Victoria Eugenia") y el de Moscú ("Conservatorio Estatal Tchaikovsky").
No los conté pero eran bastantes músicos. Violines había más de veinte. También sonaban violas, violonchelos, violones, trompetas, saxos, clarinetes, trombones, xilófonos, tambores... y un gong, que no sonaba gong sino chang.
En un momento, salió un piano de cola. Posiblemente con la cola más grande que haya visto (en un piano).
Duró nada menos que tres horas, dejando a Gerardo un ratito en medio para que interpretara tres bulerías grandiosas. La primera muy rápida, la segunda eminentemente creativa, la tercera jerezana.
Al constatar que la participación flamenca era tan nimia, honestamente decidí no escribir nada para el periódico. Otra cosa sería si hubieran actuado juntos, orquesta y guitarra, y no el tocaor en un aparte, o que hubieran tenido más protagonismo Núñez o el flamenco.
La presencia del guitarrista en la velada se debió simplemente a que el conservatorio moscovita organiza un concurso de "Composición sobre temas de Gerardo Núñez" (allí se presentaron los ganadores).
Me gustó, aunque se me hizo un poco largo. Acostumbrado al flamenco, casi monográfico, fue un paréntesis agradable, en el que no tuve que identificar qué se tocaba en cada momento ni evaluar su calidad ni compararlo con otros momentos, otros lugares, otras voces ni que tomar nota de nada...
30/11/2007
Lo que cuenta el siete (y 5)

Siete años, desde 1756 hasta 1763, duró el conflicto que enfrentó a Gran Bretaña y Francia por el dominio de los mares, las colonias norteamericanas no españolas y la India (la Guerra de los Siete Años).
El archipiélago canario está compuesto por siete islas principales: El Hierro, La Gomera, La Palma, Tenerife, Gran Canaria, Fuerteventura y Lanzarote (más seis islotes, pertenecientes todos ellos a la provincia de Las Palmas, aunque esto no entra en esta historia).
En otro tiempo, cuando un hombre moría, era preciso velar su alma cuarenta y nueve días en siete periodos de siete días cada uno.
Cuando se sueña, según los tratados oníricos, este número vaticina victoria, éxito, verdad y justicia. Sin embargo, tradicionalmente, los países que manejaban el mundo eran Estados Unidos, Japón, Canadá, Reino Unido, Francia, Alemania e Italia (conocidos como el Grupo de los Siete -G7-), los más ricos, los más desarrollados, los más poderosos. A los que se les ha añadido un octavo, rompiendo esta cifra mística, como a los enanitos se les unió la nívea hijastra o a las Maravillas del Mundo se le suma una más.
Según cuenta Gao Xingjian en La Montaña del Alma Siete es un día fausto para los espíritus.
Matasiete es sinónimo de fanfarrón.
Cuando se guarda algo material o cualquier secreto bajo siete llaves, es que está bien guardado. Es prácticamente inexpugnable.
Dañar el espejo, por último (o para terminar de empezar), es hacer lo mismo con el alma, por eso, la superstición popular dicta, que la rotura de un espejo trae mala suerte durante siete años.
Por lo demás, el siete es un número convencional, un número de orden que sucede al seis y precede al ocho. El siete es arbitrario, aunque importante cuando siete es lo que te cuento.

